Qué es la ergonomía participativa

Qué es la ergonomía participativa
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La ergonomía es una ciencia que estudia las relaciones entre el individuo y su ambiente de trabajo, buscando la optimización del bienestar del trabajador y el confort de todos. Para promover mejoras en las condiciones de trabajo, esta disciplina estudia elementos como anatomía, ingeniería, diseño industrial, fisiología y biomecánica, analizando las condiciones del local y promoviendo mejoras.

Como un resultado, la ergonomía garantiza la comodidad en la práctica de cualquier actividad comercial, lo que contribuye directamente a la productividad de la seguridad y de los empleados. Los principales pilares de esta disciplina son: confort, seguridad y eficiencia.

ergonomia-participativa¿Qué es la ergonomía participativa?

La ergonomía participativa es un enfoque que involucra a las personas en el proceso de planificación y control de su trabajo. Se trata de una manera muy eficiente de reducir la aparición de problemas musculoesqueléticos en los trabajadores. Estas perturbaciones suelen ser de carácter ocupacional, alcanzando músculos, articulaciones, tendones y nervios. La causa frecuente son los movimientos repetitivos, automatizados ya veces estresantes realizados diariamente.

Además de promover la salud de los colaboradores, la ergonomía participativa tiene como ventaja el hecho de no demandar mucha inversión. En realidad, este es un enfoque que hasta garantiza economía para la empresa, ya que los cambios implementados disminuyen la cantidad de empleados alejados por enfermedades.

En la mayoría de los casos, la ergonomía participativa está fundamentada en un consejo o equipo formado por trabajadores, ergonomistas y profesionales del ramo de la salud y seguridad. Una vez que el equipo ha sido compuesto, estos representantes identifican los desafíos y problemas existentes en la rutina de trabajo. En consecuencia, se elaboran propuestas para soluciones eficientes, dado el panorama observado in situ.

La importancia de la ergonomía participativa en la prevención de los trastornos osteomusculares relacionados al trabajo

Las organizaciones se encuentran bajo un proceso de reestructuración productiva y organizativa. Las modificaciones son cada vez más frecuentes y las transformaciones ocurridas en el mercado requieren de las empresas un modelo de gestión de producción eficiente y flexible, con habilidades y capacidad para producir una mezcla de productos de calidad en lotes de producción con bajo costo y de diversos tamaños, y los atributos para su supervivencia (BUCZEK, 2004; FICHER 2000).

Muchos empleadores en lo que se refiere al trabajador, siguen, además, los modelos tayloristas -fordistas, una tarea específica en un puesto específico, para una determinada persona (GUIMARÃES, 2001 apud BUCZEK, 2004). De esta forma, según Fischer (2000), “la parcialización del trabajo, el número de actividades desempeñadas por el operador se vio reducida, mientras que aumentó el número de movimientos repetitivos, automatizados y estresantes, realizados en tiempos cada vez más reducidos.

a ergonomia participativa en la empresaLa composición de la tarea se vio reducida a una cuota mínima de actividades lo que no permite la participación por parte del trabajador, por el contrario, le retira cualquier control sobre su propio proceso de trabajo. “Llevando así al trabajador a reprimir su trabajo creatividad haciéndolo un ser robotizado e insatisfecho.

Además, sobre el sistema tayloristas-fordista, el colaborador, no dispone de autonomía para intervenir sobre las condiciones de su ambiente de trabajo-organizacional, físico, afectivo-emocional. En base a ese sistema de producción, hubo un crecimiento considerable del número de empleados alejados por enfermedades ocupacionales y los índices de insatisfacción en relación al trabajo ya la organización (FICHER, 2000).

Aunque existen organizaciones que tienen la concepción de que trabajo no es ocio, una nueva generación de empresas viene surgiendo, cuya contrapartida reside en la consideración de los factores organizacionales y humanos en las cuestiones de producción (FISCHER, 2000).

Se percibe esta situación por la búsqueda de la ergonomía, no sólo para analizar lo obvio, o proponer soluciones de mejoras rápidas, sino para tener una visión amplia del proceso con interés general, principalmente en el colaborador como sujeto principal de una intervención ergonómica. En este contexto, los trabajadores deberían agregar valor por lo que saben y por las informaciones que pueden repasar (KAPLAN, NORTON, 1997).

Para ello, debe existir una transformación cultural que busque mejoras en la mentalidad de las personas, esa que va a tener que permear desde el principal ejecutivo de la empresa al más simple funcionario, de forma que no haya desgaste precoz, ni fatiga, ni lesiones de naturaleza ergonómica, como lombalgias, DORTS y otras. Es imprescindible incentivar y oportunizar la participación de los trabajadores.

En este ámbito, las mejoras en puestos de trabajo incluyendo el medio ambiente (físico y social), el diseño, el proceso productivo, los sistemas y la organización del trabajo, son importantes y puesta en práctica por la ergonomía, en particular la macroergonomía (BUCZEK, 2004).

Según Hendrik (1993), la macroergonomía comprende la aplicación de la interfaz humano-sistema a proyectos de modificaciones de sistemas de producción para aumentar la seguridad, el confort y la eficiencia del sistema-calidad de vida.

A través del enfoque macroeconómico, se destaca la ergonomía participativa que propone la participación de los trabajadores en todos los momentos de estudios y / o intervenciones ergonómicas. De acuerdo con Nagamachi (1995), “(…) si los actores de la organización participan en la toma de decisiones, son capaces de experimentar la utilización de sus habilidades y discernimiento. Como resultado, este tipo de situación proporciona a las personas un sentimiento de compromiso y responsabilidad con la organización”.

La participación efectiva de todos los funcionarios y partes de las empresas involucradas en el proceso de producción garantiza un mayor entendimiento y, por consiguiente, permitiendo alcanzar un mayor índice de éxito en las adecuaciones propuestas para mejorar las condiciones del ambiente de trabajo (FOGLIATTO, GUIMARÃES, 1999) .

Así, el objetivo del presente estudio es verificar la contribución del Censo de Ergonomía para el levantamiento de datos necesarios para la implementación de la ergonomía participativa en la prevención de los disturbios osteomusculares relacionados al trabajo, a través de una revisión de literatura.

Ergonomía: concepto y objetivos

La ergonomía es el estudio de la adaptación del trabajo al hombre (VIEIRA, 2000, IIDA, 2005). Se definió como “el conjunto de conocimientos científicos relativos al hombre y necesarios para el diseño de instrumentos, máquinas y dispositivos que puedan ser utilizados con el máximo de confort, seguridad y eficiencia” (RIO, 2001), o aún conforme, Baú (2002) , es la disciplina científica que trata de la interacción entre los seres humanos y otros elementos del sistema, la adaptación de métodos, teorías y datos apropiados para el bienestar del ser humano y sobre todo la performance de los sistemas.

concepto de ergonomicoPara Iida (2005), la ergonomía busca adaptar el trabajo al hombre de la mejor forma posible. Por lo tanto, el estudio de la ergonomía debe abarcar diversos aspectos del comportamiento del hombre en el trabajo y otros factores importantes para el proyecto de sistema de trabajo.

La Ergonomía tiene como objetivos: reducir enfermedades ocupacionales, cansancio del trabajador, posibilidad de errores, reducción de la carga de trabajo físico y mental, accidentes de trabajo, ausencias en el trabajo y costos operacionales; y aumentar la comodidad del trabajador, productividad y rentabilidad (COUTO, 2011).

Estos objetivos para ser alcanzados necesitan, por lo tanto, de un conocimiento de la diversidad de factores que son: el hombre y sus características físicas, fisiológicas y psicológicas; la máquina que constituyen todas las herramientas, mobiliario, equipo e instalaciones; el ambiente que contempla la temperatura, ruidos, vibraciones, iluminación, colores, etc .; la información que se refiere al sistema de transmisión de la información; la organización que constituye todos los elementos citados en el sistema productivo considerando monotonía, fatiga y falta de motivación en la ejecución de las tareas; y también la seguridad en el trabajo (IIDA, 2005, GUÉRIN, 2001).

Macroergonomía

La Ergonomía viene pasando por fases, desde su oficialización, en 1949, y ampliándose a través del tiempo, tales como los físico-perceptivos en la primera fase, los físicos-ambientales en la segunda fase, los cognitivos, relacionados con el procesamiento de informaciones, 3ª fase, y, actualmente, está en la 4ª fase, la fase macro propuesta por Hendrick (1993).

“La visión macro de la ergonomía actual enfoca al hombre, la organización, el ambiente y la máquina como un todo de un sistema más amplio, dejando de restringirse a cuestiones del puesto de trabajo actuando, también, a nivel organizacional. Enfatiza las interacciones entre los contextos organizacional y psicosocial, vistas a la mejor adecuación de los procesos y la concepción de nuevos sistemas. Así, el papel de un macroergonomista en una organización es ayudar a esta organización a adaptar nuevas tecnologías, proporcionando información a los diseñadores de cómo funcionan las organizaciones y las personas para incorporar este tipo de conocimiento al proceso de proyecto “(DRAY, 1985, p. 522).

MacroergonomiaLa macroergonomía tiene por objetivo un estudio basado en la metodología de la ergonomía participativa, factor que valora al colaborador y permite la participación activa del mismo en las etapas de la intervención ergonómica (apreciación ergonómica, análisis o diagnóstico ergonómico, propuesta de soluciones o proyección ergonómica, evaluación o validación ergonómica) en los lugares de trabajo (NAGAMACHI, 1995).

En consecuencia, ocurre la diseminación de tales conceptos por toda la empresa y la formación de la conciencia ergonómica. Con la participación de los empleados las demandas ergonómicas son más fácilmente identificables en comparación a la simple observación (GUIMARÁES, 2000).

Además, al oír estos hay una mejor interpretación y organización del diagnóstico de la empresa. Conforme a Guérin et al., (2001) la macroergonomía es una de las formas más eficientes de conciliar las cuestiones humanas de trabajo con las cuestiones de supervivencia de la empresa en el mundo actual.

Ergonomía participativa y censo de ergonomía

La ergonomía participativa (EP) es considerada como el enfoque más apropiado y más aplicado dentro del contexto de la macroergonomía, favoreciendo así una expectativa en esta fase actual de la ergonomía.

De acuerdo con Haines & Wilson (1998), “la ergonomía participativa se define como una estrategia que involucra a las personas en la planificación y control de una parte significativa de su trabajo, con conocimiento y capacidad de influir en los procesos y sus resultados con el objetivo de alcanzar metas específicas suficiente asociado con el control de problemas de ergonomía “.

La ergonomía participativa ejerce una función esencial sobre la acción ergonómica en los factores organizacionales de una empresa. Se considera participativa cuando el enfoque se hace de abajo hacia arriba tomando como base la jerarquía de la empresa. Nada más y nada menos que la participación del trabajador y su visión sobre su propio trabajo (COHEN, 1996).

En las últimas dos décadas, hubo un crecimiento gradual en muchos países por el interés en la participación de los trabajadores en la Ergonomía. Algunas revisiones de la literatura técnica internacional apunta una tendencia creciente de publicaciones relacionadas con estas intervenciones en variados sectores del ambiente laboral, entre ellas instituciones NIOSH como el US, Inglaterra HSE y la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo,

“La ergonomía participativa puede intervenir de forma simultánea tanto en los factores de riesgo” ergonómicos “(físicos, ambientales y organizacionales) como los factores de riesgo psicosociales, lo que hace que la ergonomía participativa puede intervenir de forma simultánea tanto en los factores de riesgo” ergonómicos “(físicos, ambientales y organizacionales) (BERNARDES, 2012), las siguientes características de la ergonomía participativa actúan en la mejora de los aspectos psicosociales del trabajo y, por lo tanto, pueden disminuir el riesgo de desarrollo de los DORTs como: entrenamiento de los colaboradores, la implicación de los trabajadores en la toma de decisión referente a su ambiente laboral y mayor intercambio de informaciones entre los diversos niveles organizacionales.

Uno de los principales fundamentos de este enfoque es la participación activa de los trabajadores, especialmente en el proceso de identificación de situaciones de dificultad o incomodidad que ocurren en el ambiente laboral ya partir de esta identificación surgen a sugerencias de soluciones de mejoras, permitiendo diseminar su conocimiento técnico de la tarea y garantizar un mayor grado de aceptación de las soluciones propuestas (GUIMARAN, 2000).

Sin embargo, la calidad y la cantidad de informaciones que el ergonomista logra extraer del escenario del ambiente laboral está influido por el tipo de enfoque del trabajador. (1986), plantea la cuestión del cuidado que los levantamientos ejecutados en el ambiente de trabajo deben poseer, de forma que no parezcan prácticas autoritarias siendo disfrazadas como procesos participativos.

Aliado a este factor se encuentran los efectos de la motivación de los empleados en participar, que es determinada por el ambiente organizacional. Haines & Wilson (1998) sugieren que como la participación de los trabajadores es un factor que debe ser intensamente promovido y varios requisitos influencian este proceso, el ergonomista podría desempeñar un papel de facilitador del proceso, actuando como consultor del grupo, como consejero técnico y como asistente en la solución de problemas. Este hecho se debe a la visión que el ergonomista posee de la situación de trabajo.

El Censo de Ergonomía o Ergonómico se trata de una herramienta construida a base de cuestionario, a través de la cual el trabajador expresa su percepción respecto al puesto de trabajo y de la actividad que realiza. Los objetivos propuestos por esta herramienta son: investigar los principales tipos de incomodidad (fatiga, choque, hormigueo, dolor, etc.), así como la clasificación de lo que se siente (leve, moderado o intenso) y relacionarlos o no con el trabajo; obtener de los trabajadores su visión sobre posibles mejoras en las condiciones de trabajo; (por ejemplo, en el caso de las mujeres, en el caso de las mujeres).

De acuerdo con Couto y Cardoso (2001), el Censo Ergonómico está compuesto por una ilustración del cuerpo humano, dividida en cuello, brazos, columna, cadera y piernas, en la que el funcionario apunta el lugar de mayor incomodidad y dolor. Las cuestiones están relacionadas con cada área anatómica y ayudan a verificar si los trabajadores sienten dolores o molestias en los últimos seis meses o en menos tiempo, y si el dolor / molestia es actual.

Disturbios osteomusculares relacionados al trabajo

Los trastornos osteomusculares relacionados con el trabajo (DORT) son cuadros clínicos consecuentes de disturbios orgánicos o funcionales resultantes de fatiga localizada y afecciones que involucra a los músculos, tendones, ligamentos, fascias, sinóvias y nervios, de forma aislada o asociada, provocadas por un proceso crónico, desarrollado por actividades ejecutadas durante el trabajo (LANDGRAF et al., 2002).

En relación a los DORT, predomina el consenso de origen multifactorial, en el cual diversos factores de riesgo cooperan para el desarrollo de esos disturbios. Por lo tanto, los factores de riesgo asociados al desarrollo y / o exacerbación de los DORT incluyen factores biomecánicos, organizacionales, psicosociales, ambientales y, aún, factores individuales no relacionados al trabajo (COUTO, 2007).

En la mayoría de los casos, la mayoría de las personas que sufren de depresión, que no se sienten atrapadas en el sistema nervioso, (por ejemplo, en el caso de las lesiones por esfuerzo repetitivo) / DORT, que generan una incapacidad para la vida que no se limita sólo al ambiente de trabajo (SALIM, 2003).

En el Brasil, de acuerdo con el INSS (Instituto Nacional de Seguridad Social), el DORT, han sido una de las principales causas de alejamiento del trabajo, además de lesiones que pueden ser causadas por el uso biomecánicamente inadecuado de las estructuras osteomusculares y del tejido conectivo que resultan en dolor, caída del rendimiento en el ambiente laboral, fatiga e incapacidad temporal, ocasionando el compromiso de la salud y altos costos a la empresa y la sociedad.

En esta perspectiva, visando la garantía de la calidad física y psíquica de los colaboradores en el desarrollo de sus funciones laborativas, el Ministerio de Trabajo y Empleo, fundamentado en la norma reguladora de n ° 17 (NR17) que se refiere a la ergonomía, desarrolló parámetros ergonómicos con el objetivo de adecuar las condiciones del ambiente laboral las características psicofisiológicas de los trabajadores,

El anexo II del Decreto nº 3.048 / 99 que regula la Seguridad Social, aduce que la etiología ocupacional hace referencia a algunas enfermedades del sistema osteomuscular y del tejido conjuntivo a factores anti-ergonómicos, como: inflexibilidad y alta intensidad, ejecución de gran cantidad de (por ejemplo, en la mayoría de los casos, en la mayoría de los casos, en la mayoría de los casos, en la mayoría de los casos, DECRETO Nº 3.048, 1999).

Estos factores anti-ergonómicos en el ambiente de trabajo son señalados como uno de los causantes del aumento de casos de DORT en las organizaciones de trabajo (BRASIL – MINISTERIO DE SALUD, 2001).

De acuerdo con Couto (2011), surgieron cambios sociales, no siendo más tolerable para las empresas presentar enfermedades relacionadas con las condiciones ergonómicas inadecuadas, y que las mismas tendrán que colocar la ergonomía y la prevención de esos trastornos como parte del negocio, si lo desean competir y sobrevivir en los tiempos actuales.

Materiales y métodos

Se trata de un estudio de Revisión de Literatura, realizado a través del levantamiento de publicaciones científicas disponibles en las bases de datos electrónicos como, LILACS (Literatura Latinoamericana de Ciencias de la Salud), MEDLINE (Literatura Internacional en Ciencias de la Salud), SCIELO (Scientific Y en el caso de que se produzca un cambio en la calidad de vida de las personas que viven con el VIH / Sida. . Las investigaciones bibliográficas se realizaron durante el período de mayo a julio de 2016.

Como criterio de búsqueda se utilizaron dichos descriptores: ergonomía, ergonomía participativa, intervención ergonómica, trastornos osteomusculares relacionados con el trabajo (DORTs); macroergonomía; Censo de Ergonomía.

Para el análisis de los datos, los artículos seleccionados fueron considerados en cuanto a su contenido, siendo entonces extraídas informaciones específicas y relevantes de cada estudio: inicialmente, los artículos fueron clasificados en cuanto a: autor, año de publicación y tipo de estudio; posteriormente, se realizó la comparación entre las publicaciones, para verificar los puntos en común y las divergencias.

RESULTADOS

Sobre el tema contribución del Censo de Ergonomía para el levantamiento de datos necesarios para la implementación de la Ergonomía Participativa en la prevención de los disturbios osteomusculares relacionados al trabajo, se seleccionaron siete estudios. Como la cantidad de estudios existentes en el área es pequeña referente a ese tema, se optó describir partes de los estudios encontrados individualmente.

El estudio realizado por Lourinho (2011), tuvo como objetivo analizar y comparar las condiciones ergonómicas y posturales de diferentes sectores de producción de una empresa calzadista. Como metodología realizó un análisis de la postura y sobrecarga biomecánica de los trabajadores. Se evaluaron 50 trabajadores de los sectores de corte, preparación, pespunte, montaje y acabado. Se recogieron datos referentes a la edad, género, tiempo de trabajo en la empresa y aplicado el cuestionario Censo de Ergonomía.

El análisis de los resultados reveló que el 80% de los trabajadores relataron incomodidad osteomuscular, siendo que hubo mayor prevalencia de incomodidad en los miembros superiores, columna y miembros inferiores, respectivamente en todos los sectores, excepto en el sector de pespunte donde hubo mayor prevalencia de incomodidad en la columna, miembros superiores y miembros inferiores, respectivamente. En lo que se refiere a la prevalencia de dolor osteomuscular, 40 (80%) de los funcionarios reportaron dolor, siendo que 36 (90%) indicaron que el dolor era relacionado al trabajo.

El estudio desarrollado por Silva (2013), tuvo como objetivo identificar las prioridades de acciones y los factores que influencian en las dificultades relatadas por los obreros del ramo metalúrgico en el polo industrial de Manaos, también se plantearon informaciones relacionadas a jornada de trabajo, organización, método y factores cognitivos. La muestra de la población fue de 25 empleados. En el sector identificado como potencial de riesgo para diagnóstico previo se aplicaron los cuestionarios del Censo de ergonomía.

El análisis de los resultados reveló que el cuerpo como un todo fue considerado, y que el mayor índice de incomodidad está relacionado a los miembros superiores derecho, siendo constatado que durante el proceso operativo que esos son los segmentos más sobrecargados y que posiblemente pueden ser acometidos de patologías relacionadas con el desgaste muscular.

Durante la aplicación del cuestionario fue abierto espacio para que el colaborador pudiera informar cuáles las situaciones en sus puestos de trabajos o actividades que, en su opinión, contienen dificultades importantes que causan fatiga. (13) funcionarios respondieron a la realización del retrabajo (5) organización del puesto de trabajo \ 3) transporte de material \ (2) levantamiento de peso \ (2) realización de embalajes manuales. Se observó también que los trabajadores pudieron sugerir cómo podrían minimizarse los problemas de esos puestos de trabajo o de esas actividades o tareas.

En el estudio realizado por Luiz (2012), tuvo como propuesta evaluar la adecuación del ambiente de la guardería abordando la psicología y la ergonomía. Uno de los métodos utilizados en el estudio fue la aplicación de cuestionarios para identificar las eventuales inadecuaciones del ambiente. El cuestionario aplicado incluyó preguntas objetivas y abiertas, divididas en dos partes: una más personal, con detalles sobre la rutina de trabajo del usuario; y otra más técnica, compuesta por el Censo de Ergonomía. La muestra fue compuesta por 15 empleados.

El análisis específico de los resultados referentes al censo de ergonomía reveló molestias causadas en los miembros. La columna y el hombro, seguidos del cuello, de la cadera y de la rodilla aparecen como los miembros que más causan molestias y el 75% de los colaboradores relacionan esto con su trabajo actual. Para estos funcionarios, el dolor es la mayor sensación de incomodidad. El hormigueo y el cansancio también son considerables. Dos auxiliares de sala apuntan esa incomodidad como muy fuerte y la mayoría de los empleados siente durante la jornada normal un aumento de esa molestia.

Cuando se les preguntó sobre la posibilidad de que ya hayan realizado tratamiento médico, la mayoría responde que nunca hizo, sin embargo, la mayoría de los empleados practican actividades físicas por más de una vez a la semana. Cuando se discute en cuanto a las situaciones que contienen dificultad y que causan dolor, fatiga y / o incomodidad, se obtiene una serie de informaciones que permean el movimiento intenso y el largo período en que éstos permanecen sentados.

El estudio realizado por Quemelo et al (2009), tuvo como objetivo registrar la prevalencia de los casos de retiros debido a las LER / DORT, evaluar los síntomas de dolor, malestar y fatiga, así como la evaluación de la postura de los trabajadores en empresas calzadas de la ciudad La investigación se llevó a cabo en cuatro empresas informadas como la empresa 1, la empresa 2, la empresa 3, y la empresa 4. Se observó que se recogieron los datos demográficos y ocupacionales, como edad, sexo, categoría profesional, tiempo de trabajo, horas trabajadas por semana de 39 trabajadores, siendo 26 del sexo masculino y 13 del sexo femenino.

Se evaluaron (10) empleados en la empresa 1, 2 y 3 y (9) trabajadores en la empresa 4, en los siguientes sectores: montaje, corte, modelado, pespunte y acabado. En cuanto a los síntomas musculoesqueléticos, como dolor, incomodidad y fatiga, se analizaron a través de un cuestionario de ergonomía ya estandarizada en el Censo de Ergonomía. Se observó en la empresa 1, el resultado de las respuestas del cuestionario Censo de Ergonomía, seis funcionarios sienten dolor o incomodidad en alguna parte del cuerpo, de los cuales, cinco piensan que el dolor está relacionado con su actividad de jornada de trabajo.

En la empresa 2, el referente al Censo de Ergonomía, nueve empleados sienten dolor o incomodidad y piensan estar relacionados con su actividad de la jornada de trabajo. En la empresa 3, en relación al Censo de ergonomía, seis funcionarios relatan sentir dolor o alguna molestia y, de estos, cinco piensan estar relacionados con su actividad de la jornada de trabajo. En la empresa 4, el Censo de Ergonómico, apuntó que siete funcionarios sienten algún dolor o incomodidad y, de éstos, cinco encuentran estar relacionados con la actividad de la jornada del trabajo.

Los resultados de este censo, la localización del dolor relatado por cada empleado cuestionado fue significante en las regiones de los miembros superiores (manos, puños, codos, hombros) y columna (espalda), pero de menor incidencia en miembros inferiores (pies, rodillas, piernas y piernas cadera).

El objetivo del trabajo fue evaluar la situación ergonómica de las líneas de producción a través de la visión de los colaboradores acerca del puesto de trabajo para que ocurra un abordaje precoz del equipo de salud evitando futuras lesiones, absentismo, alejamientos, como herramienta para gestionar la cuestión ergonómica de la empresa apuntando y cuantificando las principales quejas musculares esqueléticas.

En total fueron entrevistados 233 profesionales de la línea de producción chocolate wafer de una fábrica del género alimenticio de Curitiba. En la muestra había 108 individuos del sexo masculino, que representan el 46,3% de los entrevistados y 125 individuos del sexo femenino, que representan el 53,7%. El promedio de edad fue de aproximadamente 40 años de edad. Se observó también que, Y el 63,3% de los funcionarios o el 59% presentaron quejas y 67,39% atribuyeron las quejas al trabajo, 45 o 19,3% funcionarios negaron tener quejas y 50 funcionarios o el 21,45% dejaron en blanco si tenían o no quejas. El turno que más presentó quejas fue el 2º turno quedando con un porcentaje del 27,1% del total de casos descritos. En estos puestos de trabajo los grupos musculares más exigidos fueron de los miembros superiores principalmente el hombro.

Los análisis de los resultados revelaron también que la incomodidad más relacionada fue “dolor” que corresponde al 35% de las quejas. Se concluye también que el nivel de incomodidad más relacionado fue moderado que correspondió al 65% de las quejas; El 74% de los trabajadores afirman que la queja empeora durante el trabajo; El 56% de los colaboradores, informaron que presentan tiempo de lesión superior hace 6 meses, y que los colaboradores con queja, relatan que durante la noche (21%), fin de semana (21%) y relevo 18%) presenta equidad cuando están en estas situaciones de confort.

El estudio del autor Silva (2014), tuvo como objetivo identificar la prevalencia de síntomas osteomusculares en operadores de máquina de cosecha forestal, de las tres unidades de la empresa de base. Para identificar la región anatómica, expuesta al riesgo de disturbios osteomusculares relacionados al trabajo, se utilizó el censo de ergonomía.

El estudio involucró a 105 operadores de máquinas de cosecha forestal. Todos los trabajadores eran del género masculino y con edad variando entre 21 y 66 años. La prevalencia de sintomatología musculoesquelética encontrada fue de 62,9%, lo que corresponde a 66 operadores de máquina de la cosecha forestal. De los 66 operadores de máquina de cosecha que presentaron quejas musculoesqueléticas, 39 eran operadores de harvester (59,0%) y 27 de forwarder (41,0%). El estudio abordó la ocurrencia de dolor o incomodidad musculoesquelética en los últimos 12 meses.

En ese período, se observó que el 38,0% de los trabajadores quejaron de estos síntomas en las muñecas y en las manos, el 29,5% en la espalda, parte inferior (columna lumbar), el 29,5% en los hombros, el 16,2% en el cuello, El 10,5% en la parte superior de la espalda, el 10,5% en los tobillos / pies, el 8,6% en las rodillas y el 3,9% en las caderas / los muslos.

La prevalencia de sintomatología musculoesquelética encontrada puede ser considerada alta, pues en todas las unidades estudiadas más del 50,0% de los operadores presentaron quejas. El 6% en las rodillas y el 3,9% en las caderas / los muslos. La prevalencia de sintomatología musculoesquelética encontrada puede ser considerada alta, pues en todas las unidades estudiadas más del 50,0% de los operadores presentaron quejas. El 6% en las rodillas y el 3,9% en las caderas / los muslos. La prevalencia de sintomatología musculoesquelética encontrada puede ser considerada alta, pues en todas las unidades estudiadas más del 50,0% de los operadores presentaron quejas.

En general, los operadores de harvester presentaron un mayor porcentaje de quejas osteomusculares (59%) en comparación con los operadores de Forwarder. Sin embargo, independientemente de la máquina utilizada por el operador, se observó que los síntomas osteomusculares pueden aparecer concomitantemente en una o más regiones corporales.

Se les preguntó a los trabajadores si, en los últimos siete días, tuvieron cualquier problema como dolor y, o, malestar. La mayor parte de los trabajadores (63,9%) respondió que sí, siendo los pulsos y las manos las regiones anatómicas más citadas (17,1%), seguidas de los hombros (14,3%) y caderas / muslos (12,4) %).

El estudio reveló que el 36,0% de los trabajadores presentaron dolor e incomodidad en tres o más articulaciones corporales, el 14,5% en apenas una articulación y el 12,4% en dos articulaciones. Las molestias musculoesqueléticas citadas por los operadores fueron cansancio, hormigueo, sensación de peso, choques, estallidos y limitación de movimiento. De los trabajadores que afirmaron sentir dolor y, o, incomodidad, el 87,9% creía que esos síntomas estaban relacionados con el trabajo que desempeñaban en la empresa.

Se constató que también la mayor parte de los trabajadores (68,2%) presentaba estos síntomas hace más de seis meses. En relación a la intensidad de los síntomas, se observó que el 55,0% de los trabajadores consideraban leves o muchos leves; los demás (45,0%), de moderados a muy fuertes.

Analizando las características de los síntomas osteomusculares, se constató que 86,4% de los trabajadores presentaban mejoría de los síntomas por medio del reposo. De ellos, el 30,3% dijo que el período nocturno, los fines de semana y las vacaciones promovían la mejora de los síntomas; 21,2% citaron el período nocturno y los demás trabajadores afectados señalaron otros motivos que alivian los síntomas osteomusculares.

La aparición de quejas osteomusculares está directamente relacionada con el tiempo de trabajo en la función. Se observó que el tiempo de trabajo en la función, de 1 a 5 años, tiene el mayor porcentaje de operadores de máquina (37,9%) con quejas de dolores y, o, incomodidad. En el período de 5 a 10 años, las quejas tienden a declinar (24,2%), y por encima de 10 años el porcentaje de quejas comienza a elevarse nuevamente (33,4%).

El estudio De Martins (2011), tuvo como objetivo observar el efecto de un programa de ejercicios físicos y de orientaciones posturales y ergonómicas en las quejas osteomusculares y en la satisfacción en el trabajo de escriturarios actuantes en institución hospitalaria y verificar la existencia de asociaciones entre esas dos variables . Como metodología realizó la investigación en el sector de Recursos Humanos (RH) del Hospital de las Clínicas de la Facultad de Medicina de Ribeirão Preto de la Universidad de São Paulo – HCFMRP-USP.

La muestra final estudiada fue constituida por 11 escritorios que trabajan en el sector de RRHH del hospital. Los criterios de selección de la muestra fueron: trabajar como escriturario o oficial administrativo en el sector de RH del HCFMRP-USP; no estar realizando fisioterapia o algún tipo de tratamiento para lesiones musculoesqueléticas; tener disponibilidad de horario para participar del programa y aceptar participar de la investigación.

El estudio se realizó en tres fases de ejecución. El Censo de ergonomía fue aplicado en la primera fase, ésta se consistió en la aplicación de los instrumentos de recolección de datos y análisis ergonómico del lugar de trabajo. Se aplicaron nuevamente los cuestionarios de la primera fase con el fin de reevaluar y verificar posibles alteraciones de los resultados obtenidos antes de la aplicación de los programas de ejercicios de estiramiento y de las orientaciones posturales y ergonómicas. Como resultados se verificó que, antes del programa de ejercicios y orientaciones, las quejas en cuello, columna y hombro fueron las más citadas entre los sujetos, presentadas en la frecuencia del 20.5%, el 17.9% y el 15,3%, respectivamente.

Después de la intervención, se tuvo que hubo reducción en apenas en el número de quejas en columna y hombro. Las sugerencias de mejoras relatadas fueron adecuar el mobiliario, realizar ejercicios laborales y rotación de tareas. Este análisis evidenció que la queja de incomodidad / dolor relatada ocurre debido a la permanencia del trabajador en largos períodos sentados, adoptando postura estática de la columna vertebral y de los hombros, muebles inadecuados y ausencia de pausas bien establecidas.

DISCUSIÓN

Diferentes métodos y herramientas se han empleado en la práctica de la ergonomía participativa. Algunos pueden ser aplicados para involucrar varios niveles de la organización en el análisis, introducción e implementación de soluciones ergonómicas. En cualquier caso, el factor más importante es que los colaboradores estén involucrados, ya que deben ser aquellos que más se beneficien de los cambios promovidos por la ergonomía (IMADA & NORO, 1986). Una de las herramientas adoptada en todos los estudios arriba citados fue la aplicación del Censo de ergonomía, cuyos principales objetivos fueron: identificar la sintomatología musculoesquelética en los trabajadores y eventuales inadecuaciones del ambiente de trabajo.

“La comprensión de los mecanismos fisiopatológicos de los DORTs puede ser una valiosa contribución a su prevención en el sentido de determinar cuáles son los factores de riesgo (por ejemplo, factores relacionados con la actividad, factores individuales y factores psicosociales / y las dimensiones de cada factor (por ejemplo, intensidad, duración, frecuencia) relevantes en cada situación de trabajo (por ejemplo, relaciones dosis-efecto y dosis-respuesta) que pueden contribuir a su génesis. , investigar la existencia de posibles factores de riesgo para DORT en los ambientes de trabajo, o exigir y supervisar esa investigación, es la primera medida para la prevención. Las quejas relatadas por parte de los funcionarios, que no necesariamente necesitan estar involucradas en un diagnóstico de DORT, es un indicador de la existencia de riesgo.

El análisis de los datos de la aplicación del censo de ergonomía, de todos los artículos citados, reveló que en los trabajadores la prevalencia de sintomatología musculoesquelética encontrada fue de dolor o incomodidad, seguidas de fatiga, hormigueo y shock. Se observó también en los resultados que los trabajadores relataron sentir incomodidad osteomuscular, siendo que hubo un mayor índice de incomodidad primero en los miembros superiores y en la secuencia columna y miembros inferiores.

Uno de los principales fundamentos de la Ergonomía Participativa es la participación activa de los trabajadores, especialmente en el proceso de identificación de situaciones de dificultad o incomodidad que ocurren en el ambiente laboral ya partir de esta identificación surgen a sugerencias de soluciones de mejoras, permitiendo diseminar su conocimiento técnico de la tarea y asegurar un mayor grado de aceptación de las soluciones propuestas (GUIMARÃES, 2000).

Además, al oír estos hay una mejor interpretación y organización del diagnóstico de la organización. Con estas participaciones las demandas ergonómicas son más fácilmente identificables en comparación con la simple observación de las condiciones del ambiente laboral (GUIMARAES, 2000). En general, los resultados de la aplicación del censo de los estudios reportados arriba, mostró que los trabajadores afirmaron sentir dolor o incomodidad y creían que estos síntomas están relacionados con el trabajo que desempeñan en la empresa.

Se observó también en los estudios de los autores Silva (2003), Luiz (2012) y Martins (2011), que a través del censo de ergonomía los trabajadores sugirieron mejoras para las condiciones de trabajo que actúan. Es imprescindible incentivar y oportunizar la participación de los trabajadores. En este ámbito, las mejoras en puestos de trabajo incluyendo el ambiente (físico y social), el layout, el proceso productivo, los sistemas y la organización del trabajo, son necesarios y puestos en práctica por la ergonomía (GUIMARÃES, 2001).

En este contexto, la comprensión del trabajo del hombre es fundamental para concebir las situaciones en las que el trabajador tiene dominio: para su equilibrio físico, mental y psíquico y para la mejora del sistema (ULBRICHT et al, 1998).

El artículo del autor Rosa (2012), tuvo como objetivo evaluar la situación ergonómica de las líneas de producción a través de la visión de los trabajadores respecto al puesto de trabajo para que ocurra un abordaje precoz del equipo de salud evitando futuras lesiones y como herramienta para la gestión de la salud la cuestión ergonómica de la empresa apuntando y cuantificando las principales quejas músculo esqueléticas. Por lo tanto, el Censo de ergonomía fue aplicado para servir como punto de partida para el análisis y como un parámetro inicial de recolección de datos, evaluando las principales quejas musculoesqueléticas y las inadecuaciones del ambiente de trabajo.

Para el Servicio de Medicina de salud ocupacional este Censo permite un abordaje muy precoz de condiciones de trabajo desfavorables, una vez que bien antes los signos de incomodidad, dificultad, cansancio y dolor al realizar sus actividades laborales el trabajador suele presentar estas señales, bien antes de que se produzcan lesiones y alejamiento.

Otros profesionales del SESMT (Servicio Especializado de Medicina del Trabajo) pueden aplicar el cuestionario, éstos son debidamente habilitados en la cuestión ergonómica, tales como fisioterapeuta, enfermero del trabajo o terapeuta ocupacional; pero debe adoptar la característica de secreto profesional, transmitiendo ese compromiso al trabajador, antes de que el mismo llene el cuestionario. El estudio estadístico de esta herramienta produce datos importantes para la gestión ergonómica de la empresa (COUTO, CARDOSO, 2001).

A pesar de los artículos seleccionados no hicieron mención o no explicitaron de forma clara en cuanto a la existencia de una implementación de la Ergonomía Participativa después del levantamiento estadístico de los datos del Censo de Ergonomía, esta herramienta resultó útil para la práctica de la EP, al contar con la participación de los trabajadores para levantar datos de posibles factores de riesgo para DORT y sus dimensiones en el ambiente en que actúan, como también permitió espacio para que los mismos sugerir mejoras para las condiciones de trabajo.

Conclusiones

Vimos que de acuerdo con los tópicos presentados en el presente estudio, se puede comprender y valorar la importancia de la participación de los trabajadores en los procesos de mejoras para sus propios beneficios, de acuerdo algunos autores: son ellos los conocedores de las situaciones reales de sus puestos de trabajo .

Por lo tanto, la ergonomía participativa es un método eficaz e importante en la prevención de DORT, pues investiga tanto los factores de riesgos ergonómicos como los factores de riesgos psicosociales en el ambiente de trabajo, contando con la participación de los trabajadores en las etapas de las intervenciones ergonómicas y hace uso de métodos y herramientas que ayudan a identificar y evaluar estos riesgos.

Esta revisión sugiere que otras revisiones de literatura podrían ser realizadas, abordando las dificultades potenciales relacionadas al abordaje participativo, pues así como la Ergonomía Participativa ofrece diversas ventajas, en la literatura científica ya se mencionó muy a las dificultades relacionadas a este método de la macroergonomía.

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